Un petroglifo en La Cogonda

Cirat; Castellón


Árboles de la muerte.

Este verano pasado vi unas fotos de unos colegas brasileños que me inspiraron mucho para buscar la imagen que mostramos en este blog. Las fotos ilustraban unos petroglifos en alguna cueva de Brasil.

Yo sabía que en La Cogonda también había un petroglifo, muy diferente al que enseñaban estos amigos del otro lado del atlántico, pero ahí estaba. Yo nunca había estado en La Cogonda, pero había leído acerca de esta cueva muchas veces, es bastante grande, laberíntica y caótica, pero a nosotros no nos interesaba la cueva, nos interesaba el abrigo de la boca donde se localiza la talla en la roca.

Este sábado fuimos a hacer esa foto, no sin antes habernos leído unos cuantos artículos de arqueología para saber qué era ese petroglifo que íbamos a ver. Y lo que leímos, lo que descubrimos, nos dejó bastante sorprendidos.

Este petroglifo con forma de hoja no es único en la zona, hay varios más. Este de La Cogonda tiene un par de particularidades respecto a los otros, una es que no tiene el limbo de la hoja cerrado y la otra es que el único que está dentro de una cueva.

Los arqueologos del Museu de Prehistòria de València sacan varias conclusiones acerca de estas tallas; datan los petroglifos en la Edad del Hierro, hace unos 2.800 años...pero lo más inquietante es su utilidad, ¿Con qué finalidad hacían aquella gente estos grabados en la roca? Bien, pues tras plantear diversas hipótesis...prensas rústicas de aceite o vino, hornos de aceite de enebro...las van descartando porque siempre hay algo que no encaja y finalmente concluyen que la hipótesis que más cuadra es que eran mesas rituales de sacrificio. ¿Humano? Sí, no descartan en absoluto que estas piedras se utilizaran para sacrificios humanos, hay diversas pista que les llevan a pensar eso. La sangre de la víctima corría por las canaletas y se derramaba por el pecíolo de la hoja, o el tronco del árbol, de ahí que a estos grabado los denominen "árboles de la muerte".

Así que sí, justo donde está Ana en la siguiente foto es muy probable que pasaran a cuchillo a más de uno/a.


    Canon EOS 6D MarkII           f/11         ISO 400
    Canon EF 17-40 f4L            17mm        1/160s



La Cogonda tiene muchas historias que contar, no todo termina en la Edad del Hierro, con la siguiente foto queríamos dar una muestra del mobiliario relíctico que evidencia que a la cueva se le ha dado diversos usos a lo largo de los años. Supongo que algún día volveremos y entraremos a la cavidad en sí, porque guarda más secretos...


    Canon EOS 6D MarkII           f/11         ISO 400
    Canon EF 17-40 f4L            17mm        1/160s