Berig 23

Historia de una foto. La tabla de paddle surf


En el número 23 de la revista Berig, la publicación anual del Espeleo Club Castelló, lanzan este artículo que firmamos nosotros.

En él tratamos de explicar la evolución de nuestra visión de la espeleo a través de la fotografía, y en esta ocasión con una técnica algo particular.

Se puede leer el artículo en el siguiente enlace;
























 

Cova Major

Peñíscola; Castellón


Cerrar el círculo

 

Fue esta cueva, fue esta playa, hace más de tres años, sobre la que comenzó a rodar todo.

Ver esta cueva en el catálogo del SICE fue el momento en el que nos dimos cuenta de que, quizá, buscarse una embarcación para visitar cuevas marinas no sería una mala idea, fue el inicio de aquel proyecto. Luego indagamos acerca de muchas otras antes de comprarnos la tabla de paddle, pero recuerdo con mucha nitidez que esta fue la primera.

Una vez tuvimos la tabla y hubo que probarla, también fue esta la primera playa en la que lo intentamos. No ha pasado en realidad tanto tiempo, pero en curva de aprendizaje me parece una eternidad. No teníamos ni idea entonces, ni dónde aparcar, ni cómo mirar el tiempo, ni tan siquiera si las condiciones eran óptimas aquel día de abril en la playa norte de Peñíscola para sacar la tabla, y mucho menos de como se manejaba aquel trasto. Vimos más agua que tabla aquel día. Me río ahora pensando que nuestra intención aquel día era llegar a la cueva que retratamos en esta entrada. ¡Cuánto nos quedaba!

Un escenario muy diferente fue el que enfrentamos este sábado en la misma playa y con el mismo objetivo, dos años más tarde. Ha pesado mucho el bagaje; la meteorología totalmente monitorizada, así como previsión de oleaje, la logística infinitamente más clara, la disposición del material en la tabla, la técnica, horario de entrada, horario de salida, dónde aparcar, cuanto había que andar, cuánto había que palear. Y la foto planificada desde hacía semanas, o meses.

La conclusión es que volvimos a casa con una foto mejor de lo que esperábamos para la portada de un artículo que hemos escrito y que, precisamente, habla de la evolución que hemos experimentado en esta actividad. Para nosotros ha sido cerrar un círculo.

Tanto es así que, ahondando en la logística y el planteamiento, quisiéramos apuntar una observación. En las fotos vemos a Ana paleando dentro de la cueva sobre un bote neumático de piscina Intex, un juguete para niños. Es importante destacar que hasta la cueva, lógicamente, no llegamos sobre este bote, llegamos en la tabla de paddle, el bote lo llevábamos remolcado, y Ana se pasó de la tabla al bote solo para la foto. La foto la disparé yo desde la tabla buscando que la silueta de Ana tapara ese contraluz tan dramático que se aprecia, mientras iba a la deriva. La foto fácil de hacer no fue, para ser sincero, pero esto aumenta mucho nuestro nivel de satisfacción.

Con respecto a la cueva marina, y después de haber visto ya unas cuantas, yo diría que es un cuevón; tiene color, profundidad, recorrido, altura y morfología, es bonita. Pero no es uno de esos caramelos de Alicante. Su boca, orientada al SE, al refugio de nada y totalmente expuesta al viento más predominante y agresivo de esta costa, limita su visita a muy pocos días al año. 

Aunque oficialmente su nombre es Cova Major, porque sigue el mismo recorrido que el Carrer Major de Peñíscola, localmente se la conoce como La Calaixera.

A continuación subimos la serie de fotografías que logramos sacar. Son todas muy similares porque el esquema de iluminación y el planteamiento es el mismo para todas, pensemos que, con esos requerimientos logísticos y las condiciones que pone la cueva y su acceso, haber buscado otro encuadre u otro concepto de foto nos habría obligado a una planificación muy distinta desde el inicio.


Canon EOS 6D MarkII           f/6.3        ISO 800

Canon EF 17-40 f4L            17mm        1/160s



Canon EOS 6D MarkII           f/6.3        ISO 800

Canon EF 17-40 f4L            17mm        1/160s




Canon EOS 6D MarkII           f/6.3        ISO 800

Canon EF 17-40 f4L            17mm        1/160s




Canon EOS 6D MarkII           f/6.3        ISO 800

Canon EF 17-40 f4L            17mm        1/160s



 




Cueva del Cuenquero

Peñas Royas; Montalbán. Teruel


Las piedras rojas y Semana Santa.

Desde que hace ya unos años me compré el libro "Minas de Teruel. Vestigios del pasado" sigo muy de cerca todas las publicaciones del club El Farallón de Montalbán. Publican trabajos realmente interesantes.

En este habitual stalkeo fue como llegó a mi conocimiento la existencia de esta cueva, vi algunas fotos por ahí y me pareció curiosa. 
Una cueva en rodeno es un fenómeno bastante poco habitual, lo que hay por ahí pocas veces va más allá de un abrigo de pocos metros, pero esto era un fracturón en condiciones, una grieta tectónica que había formado una cavidad de varias decenas de metros. Con el aliciente de que esta roca arenisca es muy sensible a la erosión por viento, así que en algunos puntos del recorrido había fenómenos de erosión bastantes inéditos. No lo voy a negar, me llamaba mucho la atención. 

Hace ya un par o tres de años de eso. Habían publicado un artículo acerca de esta cavidad en un libro que se llama "Montalbán Subterráneo", lo cierto es que al principio intenté hackear la ubicación de la cueva, anduve indagando aquí y allá pero no aparecía en ningún lugar, luego me olvidaba del tema y tiempo después volvía al intento, siempre sin éxito. Y es que es una cavidad que no conocen ni las águilas.

Por algún extraño motivo siempre pensé que visitar esta cueva sería un buen plan de Semana Santa, quizá porque pensaba que, por donde esta, en invierno haría mucho frío y en verano te puedes derretir en esa aproximación. De tal manera que hace unas semanas decidí retomar el tema con algo más de determinación y me lancé a comprar el libro, pero me encontré con que ya no estaba disponible en ningún sitio, todas las librerías lo tenían descatalogado...

Y se me ocurrió llamar a la biblioteca de Montalbán.

Subidle el sueldo a esa bibliotecaria pero ya! Que mujer tan enrollada!
Me dejó a la espera, se fue a buscar el libro a la estantería y volvió con él. 
Me dijo:
-Que quieres saber?
-Las coordenadas de esta cueva...
-Son tal, tal, tal, en UTM WGS84. Las quieres también en sexagesimal?
-No aparece un mapita?
-Sí. Dame un número de teléfono y te paso todo el artículo por whatsapp.

Si la tengo delante le doy un apretón de manos, un beso y un abrazo.


    Canon EOS 6D MarkII           f/11         ISO 100
    Canon EF 17-40 f4L            17mm        1/125s


A pesar de tener las coordenadas de la boca y de ir con mapa y gps, la localización de la cueva no está nada fácil, la aproximación desde Peñas Royas es dura, es un ascenso campo a través salvando un fuerte desnivel y con algún paso de trepada.
Y una vez estás en la base del cortado hay que echarle imaginación.
Encima, mientras trepaba y destrepaba por el rodeno buscando la boca, las cabras montés me miraban raro.

En esta primera foto mostramos el carácter de la fractura principal, tiene mucha altura y es bastante estrecha.
A mitad de recorrido la fractura se bifurca y esta segunda grieta acaba en otra boca que está colgada en el paredón. En definitiva, la cueva tiene dos bocas y esto hace que haya una corriente de aire continua que, imagino, es lo que causa esos fenómenos de erosion.

    Canon EOS 6D MarkII           f/7.1        ISO 1600
    Canon EF 17-40 f4L            17mm        1/160s



Aquí vemos a Ana observando el característico taffoni que se desarrolla en varios puntos de la cavidad.

    Canon EOS 6D MarkII           f/10         ISO 1600
    Canon EF 17-40 f4L            24mm        1/160s



El carácter de la galería secundaria.

    Canon EOS 6D MarkII           f/10         ISO 1600
    Canon EF 17-40 f4L            17mm        1/160s



En la entrada de la segunda boca encontramos este techo reticulado formado por erosion diferencial. Bastante raro de ver.

    Canon EOS 6D MarkII           f/7.1        ISO 160
    Canon EF 17-40 f4L            17mm        1/160s









Avencs de la Febró

La Febró; Baix Camp. Tarragona


Uno de esos viajes largos.

Este conjunto de fracturas a cielo abierto conocido como Avencs de la Febró es un fenómeno bastante conocido y muy bien documentado. De hecho, es una excursión muy popular por lo bonito del entorno, el fácil acceso y lo peculiar que es. Es una de esas ubicaciones que aparece mucho en este tipo de perfiles de Instagram que muestran lugares como si los hubieran descubierto ellos.

Así que nosotros no vamos a poder aportar nada nuevo a este respecto.

De lo que sí estamos contentos es de haber podido dar una visión fotográfica diferente al lugar, hay muchas fotos y vídeos de estas grietas por ahí pero, al menos nosotros, no hemos visto ninguna hecha con iluminación externa o con ese propósito entre descriptivo y artístico que tiene la fotografía de espeleo. Y, la verdad, me sorprende.

También estamos muy contentos por la suerte que tuvimos del día que nos salió, un día frío, gris, húmedo, con niebla y lloviznando. Fue una suerte porque esas condiciones meteorológicas potencian mucho la belleza del lugar y favorecen a este tipo de fotos. Además de alejar a los excursionistas, al ser un spot tan popular un mejor día habría atraído a mucha más gente al lugar, y no hubiéramos podido hacer las fotos con esa tranquilidad.

En definitiva, una salida para recordar.



    Canon EOS 6D MarkII           f/7.1        ISO 800
    Canon EF 17-40 f4L            17mm        1/160s



    Canon EOS 6D MarkII           f/7.1        ISO 800
    Canon EF 17-40 f4L            17mm        1/25s



    Canon EOS 6D MarkII           f/7.1        ISO 800
    Canon EF 17-40 f4L            17mm        1/30s



    Canon EOS 6D MarkII           f/7.1        ISO 800
    Canon EF 17-40 f4L            17mm        1/6s








Cárcamas de Cerdaña

Benafer; Castellón


Una cuesta en enero.

Supongo que fue a partir de haber visitado el Avenc de les Crebadelles, en Villafranca, que le vimos la gracia a esto de las fracturas diaclasas con recorrido horizontal, e indagando en el el catálogo de cuevascastellon vimos este conjunto de fenómenos geológicos en Benafer-Pina de Montalgrao.

Este mes de enero nos esta dejando una colección de fines de semana insufribles, cuando no llueve, hiela, y cuando no, medio país esta constipado, y sino pues un viento infernal. Tras varios intentos frustrados, por fin, este sábado hicimos de tripas corazón, y aunque el día no era de lo más halagüeño, nos lanzamos a la tarea.

Hacía un frío negro, se veía la nieve en las cumbres, pero lo peor fue el viento, que convertía la actividad en un ejercicio realmente incómodo.

Las Cárcamas de Cerdaña es un fenómeno geológico realmente curioso, es como una muela partida por varias fracturas perpendiculares dejando ver en el interior de la caries una llamativa vegetación relíctica.

Es una lástima no poder haberla explorado más porque hacía mucho frío y no se estaba nada a gusto, no descarto que volvamos otro día que sea más apacible, porque el lugar es una maravilla y la aproximación es muy bonita.

Las fotos que hicimos fueron solo en una de las grietas, la que nos pareció más impactante, más llamativa. Llámame holgazán.

Sin embargo, consideramos que describen bastante bien el carácter del lugar.
Aquí las colgamos a continuación.



    Canon EOS 6D MarkII           f/7.1        ISO 640
    Canon EF 17-40 f4L            17mm        1/50s




    Canon EOS 6D MarkII           f/7.1        ISO 640
    Canon EF 17-40 f4L            17mm        1/80s




    Canon EOS 6D MarkII           f/7.1        ISO 640
    Canon EF 17-40 f4L            17mm        1/80s